
Garzón, Garzón, ay, ay, ay. Ha hecho de todo desde su puesto en la audiencia nacional, desde lo de Pinochet hasta lo de ETA, desde casos de narcotráfico a los GAL. No es que me caiga simpático (que no) pero hay que reconocerle cierto exceso de trabajo beneficioso. Pero se le ocurre meterse con el partido de Aznar, perdón Rajoy. Y le caen tres hostias (jurídicas) como tres panes.
¿No resulta sospechoso? Sobre todo estando tras algunas de las denuncias el "sindicato" Manos Limpias (curiosos estos nombres de la derecha, siempre dicen lo contrario de lo que son, el mismo nombre del Partido popular parece una broma de mal gusto), unos chicos muy simpáticos que tiran hacia la derecha más reaccionaria (esa parte del pp, como los liberales, los conservadores, los democratacristianos, etc). Después también tiene la de Botín y otra más, la mejor, por las escuchas a Correa y a su abogado en la cárcel.
Joder, si que ha debido de cabrear a alguien. Ahora o se achanta (algo poco habitual en él) o lo veremos litigando una buena temporada. desde aquí le deseo suerte en su empeño por meter en el talego a algunos de los individuos más repugnantes de este país.